19 de febrero de 2017

CELEBRACIÓN Y ENTREGA DE LOS MADAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS

             La dimensión celebrativa de nuestra fe es muy importante. Celebrar un acontecimiento nos evoca familia, amistad, fiesta, ambiente agradable… La vida está jalonada de acontecimientos que vamos celebrando y van mostrando un camino. Nuestra vida de fe, unida estrechamente a nuestro crecimiento físico y madurativo, también debe estar salpicada de celebraciones que muestren los pasos que vamos dando en el camino, que nos ofrezcan herramientas para seguir avanzando y nos anuncien con claridad la meta.
Hoy hemos celebrado en la Misa Familiar la entrega de los Diez Mandamientos (Dec 
álogo) para los niños que se encuentran en el proceso de Iniciación cristiana 3. 

  La entrega de los Diez Mandamientos se enmarca ya en una toma de conciencia cada vez más clara de la importancia de esta Ley dada por Dios a Moisés en el monte Sinaí y que Jesús no ha venido a abolirla, sino a darle plenitud.

2 de febrero de 2017

LAS CANDELAS

En nuestra parroquia hemos celebrado esta tarde la fiesta de la Purificación de María o la Presentación del Niño en el Templo o, comúnmente llamada, "Las Candelas".

A los 40 días del nacimiento de Jesús, según la costumbre, María y José presentaron en el templo al Niño. La Iglesia ha continuado esta tradición hasta hoy. Por ello, nuestra parroquia invita -especialmente- a las familias que han bautizado durante el año pasado para presentar, también, a los niños en el templo. El párroco les ha escrito una carta con esta intención.

Hoy, nosotros, junto a la Virgen de las Candelas, pues en su regazo cuenta con dos palomas, lo que los pobres tenían como ofrenda para donar al templo, hemos celebrado esta liturgia de las velas con la que hemos introducido la Eucaristía.

En su homilía el P. Juan Carlos nos ha preguntado: "¿qué estamos nosotros dis


puestos a ofrecer cuando acudimos al templo?". 

31 de enero de 2017

INICIACIÓN CRISTIANA - INICIACIÓN A LA CELEBRACIÓN - ORACIÓN - VIDA - CREER

Cada Domingo los cristianos tenemos una cita muy importante. No nos la deberíamos perder. Se trata de la Eucaristía. Los cristianos del mundo entero celebramos el día en el que Jesús resucitó. Todos los cristianos deberíamos hacer un esfuerzo muy grande para participar semanalmente, como Pueblo de la Eucaristía, del Día del Señor.
 
En nuestra parroquia, los domingos, llamamos a la Eucaristía: Misa Familiar. En la iglesia nos encontramos, a las 13,00h, pequeños, medianos y grandes, los que formamos la comunidad. Somos más de los que participamos, a veces se nos pegan las sábanas, otras siempre ponemos pretextos para hacer otras cosas, otras no queremos, etc. pero los que participamos, vivimos la alegría de la fe y esto no lo cambiamos por nada.
 
Durante la semana los niños se inician cristianamente por medio de la catequesis. Nos gustaría poder contar, también, con la ayuda de los papás, que son los verdaderos responsables de la educación de los niños. Estaría muy bien que hiciéramos cosas juntos y que se involucraran más con la parroquia.
 
Esta semana los catequistas de Iniciación 1 dieron la catequesis en el baptisterio, así los niños pudieron recordar el bautismo de Jesús y su propio bautismo.  

ORACIÓN ECUMÉNICA

Siguiendo el lema de la pasada Oración por la Unidad de los Cristianos: Reconciliación - "El amor de Cristo nos apremia" (cf. 2Cor 5, 14-20) ayer pudimos disfrutar de una bella oración ecuménica en Cigales.
 
         Iglesia Evangélica e Iglesia Católica nos unimos para orar con Dios. Contamos con la presencia de varios pastores de congregaciones de la Iglesia Evangélica de Valladolid: Rosa, Kim y Luis, así como algunos miembros de sus comunidades. Rosa y Kim forman una pequeña comunidad y viven en Cigales. Nuestra villa ya albergó una comunidad de cristianos de la Iglesia Española Reformada Episcopal (IERE - Anglicana), aún hoy podemos percibir la que fue la Capilla de San Pablo.

          La oración tuvo lugar en la Capilla de nuestra iglesia parroquial. Y en un ambiente muy acogedor y respetuoso disfrutamos pidiendo a Dios, con sinceridad y esperanza, la unidad.
 
Nos reunimos cristianos con distintos nombres, pero una única procedencia, nos unimos para orar. Nuestra oración es sincera y al mismo tiempo esperanzadora. Quizá nosotros no veamos la unidad total de la que nos habla Pablo, aquella unidad que da paz, alegría, ganas de contarlo; la que otorga Jesucristo, el Viviente, el Resucitado,... ella está a nuestro alcance, para todos nosotros. Y, es por ello, que imploramos al Espíritu Santo para que sea Él quien nos guíe, el que nos oriente en los pasos que debamos dar para la unidad deseada. Que al menos -hermanos- no quede por nosotros, que no seamos impedimento para la unidad.
Dimos gracias a Dios que nos hace capaces de estar juntos para orar, y reconocerle en medio de su Asamblea, de su Palabra y de Jesucristo, en cuyo nombre aquí estamos todos. Recordemos aquellas palabras de Jesús: “cuando dos o tres están reunidos en mi nombre yo estoy en medio de ellos” (Mt 18, 20).
 
           Nuestras palabras quisieron ser de aliento en medio del clima de oración, con la oración -valga la redundancia- que Jesús hace al Padre: “que todos sean uno” (Jn 17, 21). Amén.