16 de noviembre de 2011

Esta tarde, en nuestra Parroquia, a las 18 horas los niños de la Coralina seguirán aprendiendo a tocar la guitarra con la ayuda de María. No te lo pierdas, y sigue invitando a muchos a que aprendan. La música es una buena manera de alabar al Señor. Un santo decía que "el que canta, ora dos veces". También podríamos decir que "el que toca para Dios, toca para el Rey de Reyes". 

 

Ojalá que nos esforcemos siempre por dar lo mejor a nuestro Dios: nuestras buenas obras, nuestra música, nuestro canto, nuestras alabanzas. María, música de Dios, nos enseñe y ayude. Feliz día a todos de Santa Margarita de Escocia y Santa Gertrudis. 

12 de noviembre de 2011

Domingo 33 del Tiempo Ordinario - Ciclo A

A cada uno según su capacidad

     El amo que guarda él mismo sus caudales es el único responsable de cuanto posee. Si delega la vigilancia de sus bienes a otro, a cuenta de las capacidades de quien elige para el trabajo, el responsable es el empleado. Lo que indicaría negligencia por parte del señor sería contratar sin conocer a quién contrata. Pues bien, aquel señor de la parábola, aunque tenía que viajar, no quiso descuidar lo suyo, y lo puso en manos de aquellos en los que sabía que podía confiar, y por eso se pudo marchar..

     Él se va en un viaje del que se desconoce el destino y la duración (luego sabremos que es por mucho tiempo). Sin embargo, su partida no despierta la pereza de aquellos trabajadores, que ¡en seguida! se pusieron a trabajar, dos para negociar y aumentar el dinero y uno para hacer un hoyo y esconderlo. El señor no les dio instrucciones precisas de que tuvieran que negociar con el dinero, sino que, simplemente ¡les dejá encargados de sus bienes!. Entonces, ¿cómo vino después exigiendo lo que no había pedido?.

     ¿Qué a de entenderse por el encargo que les encomienda el señor? Así como hay bienes que ganan precio con el tiempo (como una vivienda, un terreno), el dinero necesita el movimiento, porque el tiempo que pasa parado le hace perder valor. Por tanto, tomar responsabilidad de dinero es coger oficio donde éste ha de bullir. Bullá entre las manos del primero y del segundo siervo, pero no en el tercero, que lo escondió en un agujero en la tierra. Actuó como con la simiente; pero la moneda no es semilla: ni puede crecer al cobijo de la tierra ni el agua la alimenta ni el sol la hace crecer. La moneda es rígida e inmutable y, si no la mueven, ella descansa con pérdida de su valor.

     La moneda, el dinero en general, es instrumento de servicio: en la viuda pobre que ofreció su ofrenda en el templo fue servicio de amor a Dios; en la parábola de los jornaleros fue de salario; como tributo al César sirvió para distinguir entre lo que es de Dios y lo que no; en Judas fue servicio de traición; o causa de no seguimiento en el joven rico. Muchas monedas rodaron por el Evangelio y su uso mostró diferentes actitudes ante Dios. Los talentos de la parábola sirvieron: al señor para mostrar su confianza en sus trabajadores; a los empleados para mostrar su fidelidad y su diligencia.

     Estos talentos tenían un propietario y unos servidores que debían devolver lo prestado y con fruto. Un despilfarro con dilapidación del dinero habría resultado claramente reprochable; pero, ¿no puede considerarse de hecho despilfarro evitar ganancias? La parábola parece indicar que los talentos recibidos no sólo son una serie de capacidades y posibilidades, sino la propia vida. Evitar el derroche no conforta, porque es insuficiente. Donde no hay movimiento en deseo y actitud para aumentar, como el número de talentos, se retiene a Dios para hacerlo cómplice de la propia inoperancia. Dios no justifica perezas ni confirma la resolución de los que dicen ¡ya no es posible más!. Una moneda enterrada nunca crecerá, sí corriendo entre las manos de los comerciantes. El negocio implica más riesgo que el cobijo de la tierra, pero el primero es causa de vida y esperanza, y lo segundo de muerte y abandono.

La vuelta del señor trajo premio al fiel y cumplidor, al que luchá por la vida y castigo al negligente y holgazán, que no quiso trabajar por la vida. Eso ya opción por la muerte. El destino final del empleado perezoso no es más que una prolongación de aquello que él quiso para sí.

     Recapitulando: la vida, simbolizada en el talento, exige un continuo progreso. Preferir su freno es contra-vida, muerte por tanto, que omite la misión encomendada por el señor (Dios) y la misma genética de la moneda, que pide movimiento. Considerando esto, ¿cómo vamos a decir: estoy conforme como estoy, creo lo suficiente, amo lo justo, no puedo querer más...? El agujero para los muertos; a él ni monedas ni nosotros, que estamos bien vivos. Esta parábola no sólo es un alegato para el trabajo por el Reino de Dios, sino a considerar toda actividad humana, por pequeña que sea, como lugar de presencia del Reino. El trato de negocio no suele cerrarse sino después de muchas discusiones; enterrar la moneda es ciertamente menos complicado (pero uno se curva sobre sí mismo achicando el horizonte). La lectura del libro de los Proverbios lo sugiere, donde la mujer hacendosa es aquella que hace que toda obra suya sea momento de alabanza a Dios. Y a la vigilancia llama san Pablo a la comunidad de Tesalónica. Se acaba el tiempo ordinario y hay ya anuncio de adviento, que nos invitará a avivar la esperanza de la fe cristiana que aguarda a que su Señor vuelva.

                                                                 Luis Eduardo Molina Valverde

10 de noviembre de 2011

Algunos datos de nuestra Parroquia

¿Qué sabes de tu Parroquia? En este día, te dejamos algunos datos sencillos que te permitan conocer un poco la historia de nuestra Parroquia de Cigales, dedicada a Santiago Apóstol.

La monumental Iglesia de Santiago es un grandioso proyecto comenzado en el año 1535 bajo la traza de Rodrigo Gil de Hontañon considerado como uno de los introductores del Renacimiento en España, su proyecto lo llevarían a cabo finalmente Juan de Saravia y Diego de Praves finalizandose en el año 1772.

Este monumental edificio realizado todo en el en piedra blanca caliza nos muestra la importancia de Cigales en el momento de su construcción, la cercanía de la corte en Valladolid y lugar de aposento de numeroso nobles como los Condes de Benavente convirtió a Cigales en lugar de paso y aposento de reyes y nobles.

Lo que más nos llama la atención es la monumentalidad del edificio y sobre todo sus dos torres inmensas, siguiendo claramente el estilo Herreriano visible en la Catedral de Valladolid con quien posee grandes similitudes, la monumentalidad exterior no disminuye en su interior, ya que nos muestra una amplia planta de salón que crea un espacio diafano y equilibrado.

7 de noviembre de 2011

Para tu agenda.....

Te recordamos algunos eventos próximos, para que los incluyas en tu agenda:

Mañana, martes 8 de noviembre, a las 19:30 horas habrá reunión de catequistas de la Parroquia. Trataremos los temas de la Escuela de catequistas, no olvides leerte un poco los temas, subrayarlos, anotar lo que no comprendas y responder a las preguntas que se proponen. 

El próximo sábado habrá en el Seminario diocesano de Valladolid una convivencia para chicos y chicas de entre 9 y 15 años. Será de 16 a 20 horas. Que no dejemos de invitar a los chicos a pasar una tarde en compañía de otros y aprendiendo cosas sobre Jesús. Hay que llevar la merienda y avisar del número de los que vayan al correo siguiente: garciasimancas@hotmail.com 


5 de noviembre de 2011

Evangelio del Domingo 32 T.O. Ciclo A

¡VELAD!

Tan importante es saber lo que se tiene como saber lo que no se tiene. Y, sensatamente, sólo sabiendo de lo que se carece se puede conocer realmente lo que se tiene.

La parábola del Evangelio de este domingo la protagoniza una decena de doncellas. Las diez sabían lo que tenían: un esposo, una lámpara, aceite en la lámpara y tiempo de espera. Pero sólo cinco sabían también lo que no tenían; y no tenían: una lámpara que no gastase aceite ni aceite sin medida ni conocimiento del tiempo de la espera ni matrimonio con el esposo. Esto les procuraba ventaja, porque entonces conocían sus limitaciones, y que la lámpara necesitaría recambio de aceite, que el aceite es limitado y no puede malgastarse, que hay que prepararse para una larga espera, y que hasta no entrar al banquete de bodas con él, no habrá por completo esposo.


Si alguien se hubiera encontrado con aquellas doncellas que se dirigían a esperar al esposo, habría reparado en que cinco llevaban una mano ocupada con una lámpara, y otras cinco, además de la lámpara en una mano, tenían una alcuza en la otra. “Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite”. El evangelista dice que se lo dejaron sin más, pero podemos poner nosotros las razones, aunque en ningún caso justifiquen la omisión:

1. Si fue por pereza: antepusieron el sentimiento inmediato al gozo futuro de sus nupcias. 2. Si fue por distracción: tantos son los detalles que preparan las novias para el día de boda, que el despiste indicaría falta de entusiasmo por el esposo y la boda. 3. Si fue por pensar que no haría falta: (lo cual parece ser lo más probable), entonces desconocían lo que significa ser doncella y esperar al esposo. Tuvieron por fácil, como un juego, su condición. 4. Si pensaron que podrían aprovecharse del aceite de las otras: subestimaron el deseo y la alegría que tenían las cinco sensatas por encontrarse con el esposo.

Pero, aunque fuera a destiempo, las cinco doncellas distraídas o perezosas o aprovechadas o, en definitiva, necias, rectificaron y quisieron subsanar su error. Sin embargo se encontraron con la puerta cerrada. El Esposo, una vez que llegaron, podría haberse mostrado más condescendiente con las doncellas necias y, al menos abrirles. No fue así. Hay asuntos que deben resolverse en el momento, porque éste no volverá a repetirse. Aquellas doncellas habían tenido aviso: de que iba a llegar el esposo, y de que ya estaba allí. Es más, durante el camino para el encuentro con el esposo, tuvieron que ver a sus compañeras con la alcuza en la mano mientras ellas iban medio de vacío. Ni siquiera les valió el ejemplo de las doncellas diligentes porque no prestaron atención a su alrededor o lo despreciaron.

Un detalle. Los de la tienda, ajenos a la boda, tuvieron más precaución en lo suyo que las doncellas, pues pudieron hacer negocio en horarios imprudentes, a medianoche, cuando ya todo está cerrado. El hecho muestra que ellos tenían más interés en la venta, que aquellas cinco doncellas en pasar al banquete de bodas.



La sentencia final de la parábola de las diez doncellas concentra el significado global: “Velad, porque no sabéis ni el día ni la hora”. Hay que estar preparados para el encuentro con el Señor. Velar significa, según este relato, implicarse por completo en la espera del Señor. La pereza servirá para buscar justificación y andar posponiendo continuamente lo que debería emprenderse ya. La distracción será excusa para no centrarse en Cristo y andar disperso como con varios amores. La falta de previsión significa caer en la ingenuidad infantil de que todo viene dado y no hace falta esforzarse por conseguirlo. Pretender utilizar el aceite de otros desprecia el trabajo, la ilusión y el sacrificio de los que sí se preparan para ese encuentro con el Señor. Poder tener una mano libre mientras la espera permite alcanzar en cualquier momento cualquier otra cosa, aunque no tenga nada que ver con el esposo. Pero, yendo con disposición a medias como temiendo darse e implicarse por completo, también habrá un amor a medias, lo que resulta poco para entrar en nupcias con el esposo. A Él lo llama la tradición Sabiduría. En Él nos hacemos sabios, doncellas sensatas que aprenden a amar como Cristo esposo ama.

Luis Eduardo Molina Valverde

3 de noviembre de 2011

Gracias por la JMJ 2011

El pasado domingo, día 30 de octubre, se celebró, en la Parroquia de San Andrés de Valladolid un encuentro de jóvenes, voluntarios y familias de acogida para dar gracias a Dios por los días vividos durante la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid y en nuestra diócesis.

A ver si pronto también en nuestra parroquia de Cigales hacemos algo parecido, para ver juntos fotos de los días previos en nuestro pueblo y comentar nuestras experiencias.