11 de noviembre de 2015

COFRADÍA DE LA PIEDAD


Un joven despierta del estado vegetativo: «Sé que un día nos sorprenderás», rezaba su madre a Dios


Un joven despierta del estado vegetativo: «Sé que un día nos sorprenderás», rezaba su madre a Dios
Un despertar espontáneo y sin medicación específica para ello es muy raro, pero por Giorgio nunca faltaron oraciones.

10 noviembre 2015
El milagro del amor y de la fe. El amor de una familia que supo permanecer unida en cinco años de calvario por el estado vegetativo de su hijo Giorgio. La fe de una madre que todos los días, rezando a Dios, pedía: "Señor, tú lo puedes todo. Sé que un día nos sorprenderás".

La madre, Rosa Vigani, y el padre, Gianluigi Grena, nunca perdieron la esperanza de ver salir del estado vegetativo a su hijo de 22 años, víctima de un trágico accidente de tráficoel 15 de mayo de 2010, en la autopista A4, en cerca de Bergamo. De pronto había quedado pendiente de un hilo finísimo la vida de un joven que estaba esperando los últimos papeleos para ser promocionado a delegado de zona de una compañía de seguros, que había crecido en el oratorio, primero como monaguillo y luego como catequista y animador.

Un año de hospital y una decisión que tomar
Hasta diciembre de 2011 fue una odisea inacabable entre la unidad de reanimación del hospital de Bergamo, la de la clínica de la Fundación Salvatore Maugeri de Pavía, la neurocirugía en la Multimédica de Castellanza y la residencia clínica Quarenghi de San Pellegrino para la rehabilitación. Pero las conclusiones eran siempre las mismas: no había mejora en la interacción con el entorno.

A finales de 2011 los padres de Giorgio se encontraron ante una encrucijada: una larga hospitalización en una institución o el retorno al hogar. "No lo pensé ni un segundo", explica Rosa: "Giorgio debía estar en su casa. La habíamos acondicionado para ello y a él le habíamos atendido cada día de cada mes de cada año con el mismo cariño, aunque no hubiese reacciones aparentes. Jamás he llorado y ni siquiera me he preguntado por qué nos sucedió a nosotros. Sólo he rezado incesantemente, la fe ha sido una constante en el camino porque me dio la certeza de que antes o después a Giorgio le pasaría algo grande".

8 de noviembre de 2015

Tormenta rap, smdani (Dawidhs)

ORACIÓN POR NUESTROS DIFUNTOS - P. Javier Leoz

Descansad, amigos, descansad¡¡
Madres que distéis a luz a vuestros hijos:
grande será vuestra recompensa por vuestra generosidad
¡Descansad!
Padres, que no os echasteis atrás ante las dificultades:
Dios que es Padre, sabrá premiar vuestra fortaleza y entereza
¡Descansad!
Jóvenes, que cuando el mundo más os necesitaba,
la muerte cortó de secó  ilusiones y esperanzas;
no temáis, Jesús, eternamente joven
estará compartiendo con vosotros una eterna juventud
Niños, que en los primeros pasos de vuestra vida,
la muerte rompió vuestros juegos.
Niños, que –antes de ver la luz- la mano asesina del hombre
abortó vuestro derecho a vivir:
¡Descansad!
Ancianos, que os disteis tanto y por tantos en la tierra,
y, a veces, fuisteis injustamente tratados y orillados
por el egoísmo que congela el alma, la vida y el corazón:
vuestras arrugas, en el cielo, serán tarjeta de desembarque
signo de vuestra tribulación, sello de vuestro trabajo.
¡Descansad!
Sacerdotes que, elevasteis al cielo la Hostia
en un eterno Memorial de Pasión,
Muerte y Resurrección de Cristo:
hoy, gozáis y celebráis la Eucaristía concelebrando
con el Eterno y Sumo Sacerdote: Jesús
Religiosos y religiosas, célibes y solteros,
anónimos y labriegos, empresarios y hombres del campo,
maestros y médicos, cultos e ignorantes,
sabios y ricos, altos y bajos, ricos y pobres,
¡Descansad!
Porque, todo tiene su tiempo,
y si algo existe en este camposanto
es precisamente eso: tiempo
Tiempo para aguardar
Tiempo para esperar
Tiempo para rezar
Tiempo para velar
Tiempo para recordar
Tiempo para confiar
Porque, si algo tiene el campo santo,
es la certeza de que todos, un día, cuando Dios lo quiera,
volverán, volveremos a brotar en una definitiva espiga
y suculenta cosecha de Resurrección.
Descansad, amigos, descansad.
La fe os acompañó, la esperanza os mantuvo en pie
y, la caridad, os la habéis reservado y llevado como pasaporte
como picaporte para entrar en la eternidad.
Amén.

Alégrate Ain Karem.flv