13 de enero de 2012

La Coralina de Cigales

Ayer hacíamos referencia en este blog parroquial al coro de la Parroquia de Cigales. Un coro numeroso, que está formado por unas 20 mujeres que ponen lo mejor de sí para amenizar nuestras celebraciones. 

Hoy queremos poner rostro a los jóvenes que forman otro coro, le llamamos Coralina, y está formado por unos 10 miembros, que con sus voces y guitarras, y aportando su alegría nacida de la juventud, amenizan también nuestras celebraciones. GRACIAS a los dos coros por sus esfuerzos, sus desvelos, sus ensayos, y sobre todo por querer, cada día, alabar al Señor con la música.

12 de enero de 2012

El Coro de nuestra Parroquia

En nuestra Parroquia de Cigales hay diversos grupos: coralina, coro, catequistas, grupo de Biblia... Entre todos construimos la Iglesia; entre todos hacemos comunidad, fraternidad y familia. 

Somos los cristianos, seguidores de Jesús que caminamos en nuestra localidad de Cigales. Aquí os ponemos unas fotos con algunas de las que forman el Coro de la Parroquia. Ayer, como cada miércoles, tuvieron ensayo en la casa parroquial. Gracias por su labor y por amenizar las Eucaristías con su buena música. 



8 de enero de 2012

Homilía, Domingo del Bautismo del Señor


"Tu eres mi Hijo amado, el predilecto"

Las estrellas no pueden hablar más que brillando, y si no brillan quedan mudas. Hubo una que brilló más que las demás y atrajo la atención y la actividad de unos Magos de Oriente, que entendieron el idioma del astro que hablaba del nacimiento de alguien grande. La estrella les llevó hacia el Niño y, ¿qué verían en el Niño? Al rey de los judíos. Ni la estrella decía más, ni parecía que ellos conociesen de la predilección de Dios sobre el pueblo judío, o la esperanza del nacimiento de un Mesías Salvador y menos aún de que Dios mismo se hiciera humano. ¿Quién entendió entre todos los que se acercaron a Belén quién era realmente aquel Niño?
Los Magos supieron a medias; los pastores tampoco supieron del todo; incluso los ángeles no sabrían por completo. Sólo quien se acercase a acompañar al Niño en todos sus misterios aprendería de Él quién es verdaderamente. Como María que guardaba todas estas cosas en su corazón e iba entendiendo paulatinamente la identidad del Hijo de Dios humanado.
La fiesta del Bautismo del Señor culmina la Navidad abriendo el misterio de la encarnación del Verbo a la misión. Todavía muchos esperan Navidad de portal para todo el año, y tener a Dios chiquito, manejable y manso. Pero el pequeño de Belén no agota la Navidad; el envuelto entre pañales y recostado en un pesebre tendrá que rugir como un león “para traer el derecho a las naciones”.
La diferencia del Dios niño al Dios adulto no estaba tanto en el tamaño, cuanto en la capacidad de Espíritu o, por decir mejor, estaba en el tamaño por la capacidad para recibir al Espíritu. Mientras que los Evangelios no mencionan ningún milagro del Jesús infante o adolescente, la literatura apócrifa está sembrada de relatos milagrosos. ¡Tan difícil era dejar a Dios silencioso, con humano y divino silencio, viviendo como uno de tantos! Cristo se tomó en serio la encarnación y no anticipó nada de lo que no fuera humanamente posible a cierta edad. Entre las humanas edades se reparte lo que es propio al humano desde su concepción hasta su muerte: en el prenatal, concepción de nueve meses; en el recién nacido, llanto e indefensión; en el niño, juego y aprendizaje; en el joven trabajo y responsabilidad... Podemos imaginar a Jesucristo antes de su ministerio público en la absoluta normalidad de un galileo de su misma condición. En lo específico, lo vemos aprehendiendo la voluntad de Dios en todo.
Como Juan el Bautista era gozne entre los dos testamentos, entre la promesa y el cumplimiento, el Bautismo de Jesús es el punto de inflexión en su vida, entre lo oculto y la manifestación. Es el Espíritu quien lo hace posible y el Padre lo manifiesta como su “Hijo amado predilecto”. Es el mismo Espíritu el que, sobre nosotros, nos faculta para la madurez cristiana y una misión específica en la Iglesia y en nuestro mundo. La cercanía por su significado entre este acontecimiento de la vida de Cristo y el sacramento de la Confirmación es grande. En ambos opera la fuerza del Espíritu y capacita para el ejercicio de la misión. En Jesucristo, el Espíritu obró sobre todo lo humano que había en Él y que había labrado en esos años silenciosos en aprendizaje, trabajo y oración. Todo lo que era humanamente recibía virtud divina y lo impulsaba con una fuerza diferente. Este proceso, previsible y necesario en la vida de cualquier cristiano, se encuentra con el mismo poder divino que descendió sobre el galileo, pero con deficiencia en lo humano, porque no hubo ni aprendizaje ni trabajo ni oración... y si lo hubo, con muchas reservas. Es lo habitual que encontramos en nuestras comunidades: jóvenes que reciben el sacramento de la confirmación y concluyeron tan paganos como iniciaron el proceso. No falló lo divino, sino lo humano; no se encontró activo en Cristo y no se quiso hacer vida oculta como la de Él. Pero no es un drama sólo de nuestra juventud bautizada, pero difícilmente cristiana, sino que nuestras propias comunidades de adultos y mayores adolecen de la misma afección: hubo brazos para sostener al Niño de Belén, pero se escondieron cuando nos los pidieron para extenderlos en la cruz.
Al niño: la fe del niño, el conocimiento del niño, el ritmo del niño. De sostener la niñez en el adulto habrá descalabro de fe por la disparidad entre una edad, la biológica, y la otra, la del creer. El desequilibrio es pandémico en nuestro Iglesia y así encontramos a quienes abandonaron ante los primeros envites de fuera, los que marcharon desanimados tras muchos años de trabajo buscando una Iglesia menos torpe y pecadora, aquellos cuya fe no incide en nada en su vida cotidiana, los que añoran otras épocas mejores para los cristianos y sus instituciones. De fondo, siempre lo mismo: mucho Niño de Belén, simpático y tierno; poco del Cristo que recibió le Espíritu del Padre para la misión (que ya anticipaba Isaías de forma tan descriptiva) que se consumaría con su muerte de cruz y su resurrección.
                                            Luis Eduardo Molina Valverde

3 de enero de 2012

Visita de la coralina parroquial a las MM. Clarisas

 El pasado 28 de diciembre la coralina de nuestra parroquia hizo una visita a las MM. Clarisas de Cigales.

Estuvieron cantando algunos villancicos y algunas canciones de Navidad.

Todo ello para pasar una tarde con nuestras queridas monjas de lo más entrañable
 Y todo aconteció como era de esperar. Aunque, quizá, ahora que lo pienso: mejor.

No solo compartimos la música, sino que también compartimos la experiencia de la vida y la misma fe, tal y como cada uno de nosotros la está viviendo en los acontecimientos que el Señor le va poniendo a cada uno en el camino.
 Fue precioso el encuentro: poder compartir experiencias de vida, testimonios de personas, el fruto de la oración, el reconocer los grandes dones que el Señor nos da: la personalidad, el trato, el tacto, el afecto, la destreza, la música, la voz, la escucha, la amabilidad, las risas, el humor, las lágrimas emocionadas, el calor humano,... todo eso para sentir que todos los días es NAVIDAD.

Las hermanas, también, nos deleitaron con sus bellas voces, al tiempo que compartieron con nosotros como estaban viviendo la Navidad: con alegría, fruto de su encuentro personal con el Señor a través de la contemplación y de los hechos que ocurren en la vida cuando los llevan a la oración.

Nos contaron la distribución del día, los tiempos que dedicaban a la oración, al trabajo, a la vida comunitaria, al recreo, etc.,...

Las Clarisas de Cigales están al día de lo que ocurre en nuestra parroquia por la hoja parroquial semanal. Disfrutan con su contenido, comentarios y actividades parroquiales.







31 de diciembre de 2011

BINGO BENÉFICO

Ayer, día 30 de diciembre, coincidiendo con la fiesta de la Sagrada Familia, se celebró en nuestra Parroquia un bingo benéfico, con el fin de sacar fondos para nuestra Iglesia, necesitada de dinero para retejar. 

La jornada resultó ser una tarde de convivencia, familia y sobre todo de mucha alegría y diversión. Se contó con un grupito de 30 personas que echaron suertes en el bingo, y entre bingo y bingo también se hicieron algunas subastas. 
Nadie se quedó sin regalo, todo el mundo se llevó algo de recuerdo. Al final, los asistentes degustaron un rico chocolate en "La Panera". Gracias a todos los que habéis hecho posible este bingo benéfico. Entre todos construimos la Parroquia. 
Sin duda, ha sido una buena manera de despedir el año, este año 2011 que ya se nos va. GRACIAS A TODOS.

25 de diciembre de 2011

HOMILÍA "MISA DE GALLO" - Juan Carlos Plaza Pérez


Estamos a las puertas de la Navidad. En el mismísimo portal de Belén. Hacia allí se dirigen todas nuestras miradas. Hay una señal en el cielo que nos centra la atención, pues el cielo está muy estrellado, hay muchas estrellas que nos pueden distraer. Algunas son muy deslumbradoras, como las ráfagas de posición larga de un coche en la noche. Pero no son para nada la luz que centra mi atención, la luz que miro y veo es la luz de Jesús, el Señor. Es el solsticio de invierno el que hoy comienza y en sus días el sol comienza a crecer, como a este niño le va a suceder.
            Esas estrellas de las que te hablo son un tanto fugaces, efímeras, hasta pueden caducar. Algunas llevan incluso tarjeta de identidad, que si orgullo, que sin tener más, que si honra y fama y que sé yo cuántas cosas más. Otras no; disimulan y ocultan su esencia, hasta nos pueden engañar, nos dan gato por liebre, no son de fiar. Es cierto que son muy deslumbradoras pero nos confunden en el camino y de camino, nos engañan con artimañas y trucos, hasta con juegos de luces, que no hacen más que guiñar.
            Yo quisiera ser como esos Magos, los de Oriente, a los que también Herodes pretendió engañar, ellos se dejaron llevar por la voz del ángel, la voz de su interior, la voz de Dios. Y por ello en el camino cambiaron de orientación, comenzaron siendo paganos, hoy creyentes nos siguen llenando de ilusión.
            En este Belén, en el que me siento uno más y que, por otra parte, formamos todos, no me veo como un adorno, ¡ni mucho menos!, me veo con una gran misión. Miro a mí alrededor y también veo a otros muchos como yo, te veo a ti, y a ti y a ti... a todos os veo cerca de Dios. Todos camino hacia el portal. Todos enviados por la voz de un ángel, un mensajero, esa persona que me encuentro en el camino y me trae el mensaje del “gloria a Dios en las alturas y en el mundo paz”. Todos convocados para presenciar que el Dios que no quiere palacios ni templos, desea tu corazón, mi corazón, parar morar y habitar, para acampar y darse a los demás.
            Estamos en este belén viviente en el que hay todo tipo de gentes, de fauna y de flora. No nos falta detalle, cada uno aporta, desde su creatividad, lo que uno es y lo que uno tiene. Yo le quiere llevar al Señor lo que soy, pero sin reservas ¡eh!, sin miserias; con mucha alegría y sin vergüenza.
            En cada persona con su oficio, con su beneficio, en medio de nuestra casa, familia, trabajo y quehacer,… el Señor acampa, instala su tienda para nacer.
            Puentes, molinos, norias, huertos, ríos, mercadillos, hornos de pan, mujeres, hombres y niños, magos de Oriente, junto a sus pajes, hilanderas, pescadores, ángeles, María y José,… todos bendigamos al Señor, démosle gloria por los siglos.
            El Señor ha querido nacer de una determinada manera, siendo hombre como nosotros, esto no es fruto del azar, sino que Dios ha elegido la sencillez y la pobreza para dársenos, quizá para confundirnos y anunciar que Él en la pobreza está, por eso que tú estás desesperado, que no encuentras explicación, que te falta algo, que no sabes qué hacer,… Dios te dice: levántate, coge tu camilla y sígueme. ¿Qué espera Dios de nosotros? ¿Qué le vamos a llevar?
            Más que nada, en este mundo, Dios prefiere actitudes. Entonces le voy a llevar un corazón sin reservas y que Él sepa cómo valorar. Y por mi parte no le voy a poner condiciones ni tan siquiera se lo voy a tasar, voy a acogerle con humildad para después poderle adorar, también, en los demás; donde Él se encarna, a diario, pues es un Dios a todo dar. También quiero ofrecerle mis pecados para que sepa Él como sanear y yo cada días más amar y también a todo dar.
            Para nada me veo de adorno en este belén monumental, tengo una gran misión que con la ayuda de este niño quiero afrontar. Disponibilidad y entrega es lo que más me sale dar, que no es nada al lado de lo todo lo que Él me da.
            ¿Con qué figurita del belén te vas a identificar? He aquí la gran pregunta fundamental. No dejes la respuesta en una incógnita más, responde porque ella te llevará a hincarte de rodillas delante del portal; ante es niño pequeño, humilde, frágil, tierno,… pero en el que el gran Dios se nos quiere dar. Él se ha hecho hombre por ti y por mí.
            Te animo a que contemples, en algún momento de esta Navidad, el belén entero o el portal. Mira a ver con quién te identificas, con María, con el ángel, o con el panadero que amasando está. No lo olvides no estás de adorno, tu fe te compromete a darte sin nada esperar. No te cortes en contemplar ni tampoco en contestar. ¡Ah! Y si de ti brota una lagrimilla, incluso una gran emoción, da gracias al Señor porque el milagro de la Navidad en ti está obrando ya.
            Te deseo a ti y a los tuyos una gran Navidad. Así sea.

                                                                                    P. Juan Carlos Plaza Pérez

21 de diciembre de 2011

Festival de Catequesis 2011

Esta tarde, a las 18,00h, en el Teatro "Las Peñuelas" tendremos el Festival de Catequesis 2011.
Cada año los catequistas preparan con sus grupos este festival.
Lo hacen con todo cariño y con el fin de reunirnos a todos: niños, padres, abuelos, comunidad cristiana,...
Gracias a todos por vuestra disponibilidad y entrega.