6 de marzo de 2013

Novena en honor de San Francisco Javier


Novena de la gracia

Origen de la Novena de la Gracia

Tuvo su origen en un estupendo milagro de San Francisco Javier. El Padre Mastrelli sufrió un golpe mortal de un martillo, del que sanó sorprendentemente. Viéndose herido y sin esperanza de vida, hizo voto en honor de San Francisco Javier de ir a las Misiones de Indias, si le concedía la salud. La noche última se le apareció el Santo animándole a cumplir su voto y a recibir el martirio en el Japón (como así sucedió). El P. Mastrilli prometió la especial ayuda del santo a cuantos le invoquen y también recomendó hacerle una novena.
Más tarde, el P. Alejandro Filipucci, también curado por san Francisco Javier en 1658, compuso la novena y fijó como fecha para su realización del 4 al 12 de marzo (aniversario de su canonización).
DIFUSIÓN DE LA NOVENA 
El P. Mastrelli la propagaba mucho y la recomendaba especialmente, y por otra parte, eran tan grandes y evidentísimos los favores que el Santo concedía en ella a sus devotos, que comenzó a llamarse en todo el mundo Novena de la Gracia y hacerse creencia general que el Santo concedía en ella cuanto se le pidiese.
Hay un hecho singular de Santa Teresa del Niño Jesús que refuerza esa opinión general en favor de la Novena de la Gracia. Su hermana Maria Luisa (Madre María del Sagrado Corazón) manifestó en el proceso de beatificación de esta Santa carmelita lo siguiente:

- La caridad le hacía desear hacer el bien después de su muerte. Este pensamiento le preocupaba. En 1986 (murió la Santa en 1897), del 4 al 12 de marzo hizo la Novena a San Francisco Javier. Ella me dijo: "He pedido la gracia de hacer el bien después de mi muerte, y ahora estoy segura de haberlo conseguido, porque por medio de esta Novena se obtiene todo aquello que se desea".    

LA ORACIÓN DE LA NOVENA

¡Apóstol amabilísimo y lleno de caridad, San Francisco Javier!.
Adoro junto contigo y con la mayor reverencia a la Divina Majestad y con gozo le agradezco los extraordinarios dones y gracias que te concedió durante tu vida y por la gloria de que gozas ya en el Cielo.
Y a ti te suplico que me obtengas con tu poderosa intercesión la gracia de cooperar a la salvación de todos los hombres; y para mí, en particular, la de vivir y morir santamente.
Te ruego, además, que me consigas la gracia especial que deseo alcanzar en esta Novena (Petición).
 Pero, si lo que pido no ha de ser para mayor gloria de Dios y mayor bien de mi alma, alcánzame tú lo que para eso sea más conveniente. Amén.
      (Padrenuestro, Avemaría y Gloria).

ORACIÓN FINAL

Eterno Dios, Criador de todas las cosas : acordaos qué Vos criasteis las almas de los infieles haciéndolas a vuestra imagen y semejanza.
Mirad, Señor, como en oprobio vuestro se llenan de ellas los infiernos. Acordaos, Padre celestial, de vuestro Hijo Jesucristo, que derramando tan liberalmente su sangre, padeció por ellas. No permitáis que sea vuestro Hijo por más tiempo menospreciado de los infieles, antes aplacado con los ruegos y oraciones de vuestros escogidos los Santos y de la Iglesia, Esposa benditísima de vuestro mismo Hijo, acordaos de vuestra misericordia, y olvidando su idolatría e infidelidad, haced que ellos conozcan también al que enviasteis, Jesucristo, Hijo vuestro, que es salud, vida y resurrección nuestra, por el cual somos libres y nos salvamos; a quien sea dada la gloria por infinitos siglos de los siglos. Amén.
Oración. Oh Dios, que quisiste agregar a tu Iglesia las naciones de las Indias por la predicación y por los milagros de San Francisco Javier: concédenos que, pues veneramos la gloria de sus insignes merecimientos, imitemos, también los ejemplos de sus heroicas virtudes. Por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario